I only want a little

lunes, 18 de julio de 2011

tocad@ y hundid@


El propósito de todo duelo es ganar.


Fotografía: Kiyo Murakami


- ¿Puedo quedarme con sus juguetes?
- Sí, pero debes andarte con cuidado. Los más inofensivos suelen ser peligrosos.
- ¿Seguro que ella no querrá ninguno?
- Lleva fatal eso de perder.
- ¿Por eso no volverá a jugar?
- Me temo que si él la reta de nuevo, no dudará en apostar.
- ¿Por qué?
- Para intentar cambiar el marcador. Tú deberías evitarlo y alejarte. A veces los juegos no son lo que parecen.
- A mí no me pasará lo que a ella.
- Ya, eso dicen todos pero... la banca siempre gana.

Noelia


11 comentarios:

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Los juegos crean adicción, amiga... cuidado... porque hay juguetes que tienen vida propia y otros... se apoderan de la propia de uno... Bss...


PD jugamos otra mano???? ;-)

Katy dijo...

No siempre amiga noe, sino mira lo que está cayendo:)
Está biem jugar pero no apostar.
Un beso No es lícito querer quedarse con lo de otro.

Tracy dijo...

La banca siempre gana.

La Abela dijo...

Es una duda eterna...¿si juego y gano? ¿o mejor no me arriesgo y nunca gano? siempre que el juego no esté trucado o juegues con cosas que queman y destruyen.....Besos

TORO SALVAJE dijo...

Y si no gana te roba.
Siempre.

Besos.

emiliano dijo...

algo hay en los juegos, que a veces nos lleva y nos pierde.

Leo Mercado dijo...

No es el juego quien atrapa (el juego es un simple medio), es el deseo impostergable de posser lo que no se tiene de quien depende nuestro presidio.
Besos.

Noelia Palma dijo...

ufff
primero cabe aclarar que la banca siempre gana porque hace trampa, no?

segundo:
ya me parecía raro a mí que no me aparecieran tus actualizaciones... y es que no te seguía, se me había olvidado :)

besotes

rombo dijo...

Uaaaaaauuu, vaya pedazo de texto. Calidad suprema. Y foto, genial!!!. Me ha gustado mucho el post.
Un beso.

Gloria dijo...

Gracias Noe por tu saludo! Feliz día para tí! Y síiii es así cuando se juega a todo...Un beso!Gloria.

Mariette dijo...

Última frase de José Mota... Jajajajaja


Y la imagen es preciosa, pero el nombre... ¿Kiyo Murakami? Suena a japonés aflamencado...