I only want a little

viernes, 23 de septiembre de 2011

nº two

Tan sólo necesito hacer caso a mi brújula para perderme.


Ilustración: Fuco Ueda

He numerado las botellas, aunque lo más probable es que la corriente las haga llegar de forma aleatoria. 
Ya no sé los días que han pasado desde mi despedida, he perdido la noción del tiempo en este Océano. 
Llegan a mi buzón algas, delfines, caracolas e incluso algún que otro tiburón, pero no recibo nada de ti. 
Nunca hay que tirar el anzuelo al mar, ni incluso cuando piensas que no tienes nada que perder, mucho menos si tu intención no es pescar. Al final siempre aparece algo que importaba más de lo que creías y te das cuenta de ello justo en el momento en el que se rompe la red. 
Antes estaba convencida de que volvería a encenderse ese piloto que me indicase que debía regresar a puerto, pero parece ser que se rompió o que mi destino está en este lugar y no allí.
Existen unas leyes naturales, inevitables, innatas en el Universo que es mejor cumplir. Ignorarlas, o lo que es peor, creer que eres capaz de cambiarlas es cosa de orates. 
Aun así, me pregunto por qué a veces quieres ir en sintonía con una persona que crees especial y no es posible, por mucho que lo intentes. 
Poco a poco cesan las esperas, oteo el horizonte esperando que amaine la tormenta y algunas noches llega un momento en el que la conjunción de estrellas y el salitre del mar exorcizan tu recuerdo. Es entonces cuando me alegra haber desaparecido y deseo que nunca me encuentres. 
Después amanece y veo esas doce botellas vacías y me digo que sólo estarás en mí mientras quede alguna por enviar.

Noelia

10 comentarios:

Tracy dijo...

Pues aumenta las botellas, fácil.

Katy dijo...

Muchas botellas, tantas como meses del año.
¿por qué a veces quieres ir en sintonía con una persona que crees especial y no es posible, por mucho que lo intentes?
Igual la clave está en el "Crees"
porque tal vez no sea tan especial.
Bss.
Me ausentaré unos días.

Citu dijo...

Aveces la soledad te hace añorar lo que te hace daño y se convierte en una obsesión. Un beso y buen fin de semana

Noelia Palma dijo...

si quiere encontrarte realmente, va a buscar hacia dentro...

besotes, bella!

emiliano dijo...

cada cosa, cada intento y esfuerzo, arrojamos anzuelos, redes, nos alejamos cansados. luego volvemos. creemos que merecemos. los otros también. así vamos. un todo disgregado y ambiguo, particionado. parece que esperamos, a fin de cuentas, todos esperamos que suceda algo. y si sucede, el alivio nos burocratiza las ganas con su sonrisa de tiempo merecido.
somos seres de costumbre. y nos estamos acostumbrando a no esforzarnos.

cuánto por aprender. espero que nos alcancen los años.

saludos noe.

TORO SALVAJE dijo...

Esa imposibilidad de sintonizar es desesperante.

Besos.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Bueno, son 12 botellas y este mi segundo comentario, el primero se debió romper la botella y no te llegó... pues cómo te decía, son 12 botellas, y debes decidir si merece la pena enviar alguna o no, creo que estás en ese momento justo... si decides hacer una lámpara con ellas, hay una foto en un meme que hice en el Jardín, ¡Preciosa lámpara!

Lo que no me gusta tanto es no saber o no haber estado presente contigo cuando se vaciaron esas 12 botellas... eso no se hace!!! ja, ja... Bss...

DANI dijo...

Si el mar no ayuda, prueba a ver si el viento te es más docil y grita las palabras para que las lleve lejos ;)

Besazos enormes

rombo dijo...

Maravilloso y sugerente relato... Genial.
Y la introducción con la brújula, es perfecta.
Sigue, por favor.

375 geminis dijo...

Ha quedado precioso!! XD