I only want a little

jueves, 22 de septiembre de 2011

para que no me olvides te doy todo mi amor

Oigo lo que no dice si respira:
Es toda la memoria de mis goces
que sólo yo contemplo a solas ciego. 

Bernardo Ortíz de Montellano

Imagen de Internet


Tu y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado, susurra mirando el retrato. La sigue queriendo como el primer día. Ya no recuerda los nombres de sus hijos, cómo ha de vestirse e incluso si ha de ingerir alimentos para vivir. Regresó a la niñez. Apenas si habla y a veces olvida si es de noche o de día. Pero ella sigue presente en un rincón recóndito de su memoria. Acaricia con ternura el retrato que hay colocado en su mesilla y una lágrima recorre su rostro, entonces me doy cuenta de que mi padre aún vive.

Noelia

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10 comentarios:

Tracy dijo...

¡Claro que vive!, ¿Quien sabe lo que hay tras esos ojos que no tienen expresividad?, eso quiero creer.

rombo dijo...

Puro y absoluto sentimiento...

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Maravillosa mente la que hace sobrevivir el lado amoroso... a pesar de la niebla... a pesar de la enfermedad... a pesar del tiempo... a pesar del olvido... a pesar de todo... Si se ama, se vive siempre!!
Bss.. amiga, hoy la vida es una fotografía...!!!

Mónica dijo...

bonito retrato y espléndida persona quien lo mira

BO dijo...

21 de septiembre... Bonito homenaje quienes -enfermos y familias- sufren esta terrible enfermedad a la que todos estamos expuestos. Un beso

Katy dijo...

No sabemos querida Noe, que late detrás de esa mirada o lágrima perdida. No conoce, no sabe pero pero su corazón sigue latiendo a pesar de que a veces el vuestro esté roto en pedazos.
Maravillosas y emotivas palabras que esconden un no menos profundo sentimiento.
Besos.

Citu dijo...

Muy triste, a uno le duele acordarse de los que ya no están. Te mando un beso y cuídate.

Norma Desmond dijo...

Preciosa entrada. Yo, tocada y hundida.
Besos para ti

Sergio dijo...

Triste y bonito, muy bonito.

La Abela dijo...

Me ha llegado mucho esta entrada...
"una viejecita que no reconocía a su hijo y se emocionaba cuando recibía de su mano cartas diciéndole como la quería"...eso lo he vivido yo.
Un beso