I only want a little

miércoles, 2 de noviembre de 2011

de semáforos y rutinas

Los surfistas sueñan con la ola perfecta. Una condición, tal vez no indispensable pero si propicia, es la existencia de arrecifes. Éstos hacen de zancadilla a la ola y así rompe antes y se puede cabalgar en las aguas antes de que rompan totalmente. 
Los arrecifes están desapareciendo.



Fotografía: Matt Stuart



V

Te espero. Sin motivo; sin esperar que te espero,: sin saber si tú percibes que te espero y esperando que necesites esperar que yo te espere. No sé quién eres y sin embargo, eres la única que afloja el nudo de la garganta.

Es la misma rutina de todos los días. Cruzo los tres semáforos. Ya he comprobado que si uno de ellos está en rojo, al regreso los tres estarán en verde. No me preguntes por qué, no lo sé. Es algo que no tiene ninguna repercusión importante en mi vida, salvo esperar un minuto más de pie soportando el calor, la lluvia o ese frío que cala los huesos en invierno. 

Miro al edificio en el que está situada esa entidad financiera de la que nunca recuerdo su nombre y entonces tú apareces. Con suerte algunos días nos cruzamos y puedo oler a mandarina cuando entre prisas casi roza tu cuerpo con el mío. Y te digo "Buenos días", en silencio. Y tú respondes "Igualmente", sin palabras. Ese día es un buen día, sé que el trabajo y todo lo demás será más o menos aceptable. 

Otros, los del semáforo en rojo, sólo te veo de lejos. Y luego están los ámbar, en los que espero con la mirada perdida y compruebo que ya he llegado tarde.


Noelia

21 comentarios:

mientrasleo dijo...

Precioso, melancólico, casi triste. Miradas cruzadas a diario con desconocidos.
Besos

Houellebecq dijo...

Qué poético y platónico todo. Incluso con el olor a mandarina. Y cuánta inteligencia la de alguien que intuye detalles como la programación de los semáforos. ¿No sabes por qué a la ida rojo y a la vuelta verde? Bueno, parece que has memorizado sus rutinas mecánicas. Cuando esperas o vives algo importante memorizas hasta el detalle más pequeño. El detalle grande es ese encuentro fugaz con esas persona. El pequeño es lo que le rodea como los semáforos, el olor a mandarina y la entidad financiera. Otro gran detalle que me enternece es cómo te despista todo y llegas tarde. Normal.
Muy bueno.

Yo dijo...

Buenos días, Noe.

Existe demasiado desconcierto entre esa espera que sí espera, y esa otra que ya no espera nada.

A menudo esos puntos de encuentro fortuito nos llenan más que toda una vida de no sentir nada, de no esperar nada.
Yo te condería todos los semáforos en verde, claro que sí. :)

La fotografía es muy singular, una preciosidad la verdad.

Te deseo un feliz jueves.

Muchos besos.

Anto Etyam dijo...

Hay que ver lo importante que puede llegar a ser un semáforo. Yo me los suelo saltar cuando están en rojo. Todo puede ser que un día me atropellen.

Tracy dijo...

Formas de vivir la cotidianidad.

Mónica dijo...

Mas que frio lluvia, agua resbalizada por mis calles...

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Pues lleva todos los días una flor, la que quieras, si huele a mandarina, algo sin olor... y si consigue pasar en verde... que se la regale, porque un semáforo en verde es un ¡adelante! y el verde no falla, nunca!!! Bss...

BO dijo...

pequeños empujoncitos del azar... Magnífica canción.Besos

Anonymous dijo...

rutinas que señalan
genial

E.

MEME dijo...

Son momentos fugaces que te dan un aliciente en la rutina, no son gran cosa, no cambiaran el curso de nuestra vida, ni nada parecido,pero son momentos muy intensos que puede que incluso lleguen a llenar algún hueco de nuestra vida,y mientras se sucede ese instante, todo el mecanismo de nuestro corazón bombea mas rápido y todo huele mejor y casi pasas a cámara lenta por su lado ralentizándose el tiempo y luego pasas y al segundo, NADA OTRA VEZ.
CREO HABER VIVIDO ESO ALGUNA VEZ.
Me encantó leerte.
Saludos

DANI dijo...

Uaaah me ha encantado ese sentimiento mudo Noe, es un texto realmente precioso. Seguro que mucho lo vive en primera persona :)


Besazos enormes

guille dijo...

Hasta que un día lo rutinario de la situación haga que ese buenos días se diga en alto y se reciba -también en alto- el igualmente.

...o quizá un prometedor "estaba deseando hablarte".

tina dijo...

No sé quién eres y sin embargo, eres la única que afloja el nudo de la garganta. el cielo llegará. seguro.

rombo dijo...

Más o menos son las cosas que yo suelo pensar conmigo mismo cuando camino por la ciudad... Pero nunca les había encontrado sentido, hasta ahora que te acabo de leer...

Norma dijo...

Why does it seem so inviting...
Precioso texto y preciosa banda sonora...
Beso

TORO SALVAJE dijo...

Me has hecho recordad cuando yo esperaba milagros parecidos.

Ahora trato de no chocar con los que vienen de cara cuando voy por las calles.

Y nada más.

Besos.

Katy dijo...

Esperar, esperar hasta que un día de tanto cruzar se da el milagro de reconocerse. Terminas por esxistir para alguién.
Bss

Vera E. dijo...

Hay rutinas que vale la pena sufrir, incluidos los intermedios que actuan de arrecifes.

BsoT.

p.d. Me gusta adentrarme en Back to Black como si fuese en un sueño, parece que siempre es el mismo pero tiene cambios sutiles; echo de menos su Sea of Love.

La Abela dijo...

El/ella está ahí fuera, llegará cuando se apaguen los semáforos y se paralice el tráfico...hay que soñar..Bss

Anne dijo...

El primer párrafo me ha gustado mucho, en serio ^^

La foto me parece genial también, me hacen gracia las patitas de las palomas :3


Hay caminos que hay que cruzar sin mirar! con cuidado de que no te atropellen, pero míralo así, si no te atropellan de vez en cuando, tendrás miedo toda tu vida a saber cómo es. ( espero que sepas que lo digo de forma metafórica ) jajaja

Un abrazo :3

Tracy dijo...

Es una forma ilusionante de encarar el día a día.