I only want a little

sábado, 12 de noviembre de 2011

Quedarán cenizas

Si eres orgulloso conviene que ames la soledad;
los orgullosos siempre se quedan solos.

Amado Nervo

Renata Raksha


- ¿Y cuándo será el incendio? La hoguera ya está lista.
- En un minuto. 
- ¿Enviaste las invitaciones? 
- Sí. 
- ¿Y cómo es que aún no hay gente? Eres una completa inepta. Lógico que nadie se percate de tu existencia. No sirves para nada. La finalidad de esta fiesta era encontrar amigos, deberías cancelarlo. A fin de cuentas estamos solas y yo simplemente soy tu vanidad. 
- Puede que ese sea el problema. Sería todo más sencillo sin ti. 
- Estarías completamente sola sin mí. 
- Dos segundos. 
- ¿Qué haces? 
- Sayonara, baby.


Noelia

16 comentarios:

Wendy dijo...

Me quedo un ratito a ver quemar en la hoguera a esa señorita tan empirotongada llamada Vanidad, si es desmesurada puede destruir a la perosna de modo que mejor reducirla a cenizas.
Perdona el retraso, noe.
Un beso

Deigar dijo...

La soledad es un privilegio. Y en casos como el del escritor, es un modo de vida.

MEME dijo...

La vanidad no suele ser muy buena amiga jejeje,
Me encanta tu ingenio, la foto es ideal, muy acorde con tus letras...
Me encantó descubrir tu blog
UN BESO NOE

Citu dijo...

Uy que forma de quitarse su vanidad,

Anonymous dijo...

"Vanitas vanitatis et omnia vanitas"
BO

Vera E. dijo...

Apártate que me tiznas, le dijo la sartén al cazo...

BsoT.

Houellebecq dijo...

La hoguera de las vanidades te pega mucho. Es difícil quemarlas todas. Especialmente cuando escribes y eso ya exige ese punto de vanidad. Pero te honra intentarlo por lo menos. Me gusta esa cita porque es cierta. Es desagradable ver una persona llena de esa vanidad.
Te ha salido una vanidad realmente vanidosa. No se ha dado cuenta de lo que le esperaba porque creía demasiado en su poder.
Saludos

DANI dijo...

A eso se le llama quemar los problemas :))

Besos ardientes.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Vaya, mi querida y fiel noe... lo has bordado, el micro de aquél día... en el Jardín quedó abrasado... y aquí hallé su rescollo... y sus llamas, quemando mi pecado gordo, digo, mi capital más deshonroso, el que me afecta más... la vanidad... sí, yo tendría que aprender a decirle sayonara o que ella me lo dijera a mí (ésto sería más fácil y más llevadero, lo primero me resulta más complejo) y lo has sentido muy dentro tú también??? No, no creo, tú eres perfecta!! A mis ojos desde luego!!
Bss, estuve fuera... ¿Me echastes de menos?

PD la música me musitó, qué lástima que no me contestes... es verdad, las botellas no regresan a esta orilla...

Norma dijo...

Mejor sola que mal acompañada, no?

Anto Etyam dijo...

La vanidad no aporta nada bueno. Tampoco el orgullo. Ambos son ceguera. Sí la estima.
Inquietante texto y foto.

Besos

tina dijo...

me he quedado pensando...será posible! sayonara complicados y orgullosos tambie´n, mejor se queden solos. besote

La Abela dijo...

Esta bien !que se vaya¡..estaremos mejor sin ella. Bss

Anne dijo...

Qué extraña locura, aunque la locura de cada uno ya es extraña para cualquier otro.

Bonita foto.

Un abrazo ^^

guille dijo...

¿Es la vanidad genética?

¿La vamos desarrollando desde niños?

Es bueno decidir que nos sobra y hacer una fiesta de hoguera con una sola invitada.

Para vivir sobra con tener auto confianza.

Anne dijo...

Sí, se deben elegir con cuidado, pero ello no conlleva a la responsabilidad de otros.

A todo el mundo le gusta abrir la boca, decir muchas cosas, seguidas incluso, pero sin significado alguno.

Es una pena.

Un abrazoo :3