I only want a little

domingo, 2 de diciembre de 2012

La casa veneciana



Pero a ti, agapi mou, a ti todavía no te ha alcanzado el rayo, 
y eso forma parte de la gran aflicción que sientes, ¿verdad? 
No sólo lloras por lo que has perdido, 
sino también por lo que elegiste no tener. Ni dar, ni recibir.

Mary Nickson




Para Victoria, la casa veneciana, el hogar de su abuela griega en la isla de Corfú, siempre había sido un sitio mágico donde se sentía alegre y libre. Allí había pasado todos los veranos con su adorado primo Guy y su amigo Richard. Ella pensó que su amistad duraría toda la vida. Victoria terminó casándose con Richard y se sentía feliz; pero la muerte repentina de su marido supone el fin de todas sus ilusiones. Entonces, en contra de los consejos de su familia, la joven viuda se refugia otra vez en la casa veneciana con su hijo pequeño. En Grecia tratará de reconstruir su vida, pero antes de enfrentarse al futuro, deberá averiguar sobre el pasado.

Me propuse recordar colocando un libro en la estantería cada semana; los domingos, para ser exacta. Sopesé incluso lo que conlleva escribir en domingo, porque ya se sabe, son nostálgicos y melancólicos, sobre todo en otoño. No cumplo mi promesa y no sé si se debe a ese “miedo escénico” o a mi falta de voluntad.

Es un libro fácil de leer, habla de la amistad, la familia y el amor. Recomendable sobre todo para los que buscan novelas románticas y llenas de casualidades. A los que no le vaya este tipo de historias les parecerá algo empalagosa. No recuerdo muy bien porqué lo compré. Creo que fue por el colorido de la portada, por las florecitas y esas cosas. Era aquella una época de color, aunque la verdad es que lo leí un año o dos después y de esto hará otro año o dos, puede incluso que más. Es por ello que el único recuerdo del libro que tengo no es de la historia en sí; lo que rememoran mis sentidos al ver la portada, es una brisa de verano.

Me hubiese gustado tener una familia más exótica y con ello me refiero a una mezcla de nacionalidades. Los veranos hubiesen sido más divertidos, existiendo la posibilidad de viajar a alguna casa vieja y llena de recuerdos e historias, con muebles estilo vintage que ahora están tan de moda. No es que las casas de mis antepasados estén vacías de recuerdos, pero todas ellas parecen concentradas en el mismo entorno, tanto es así que a veces creo que cuentan la misma historia.

Están muy bien las acertadas descripciones de los lugares, te sientes como si realmente hubieses pasado varios veranos en Grecia. Fue algo que agradecí enormemente porque el verano anterior a la lectura del libro, había viajado por algunas de sus islas. 

Es una novela interesante, aunque ahora que escribo esa palabra me doy cuenta de que raro es el libro que no me parece interesante, sea por el motivo que sea. Lo que menos me gusta de él es que es previsible y está lleno de estereotipos, motivo por el cual no lo recomiendo a los buscadores de aventuras y secretos escondidos. A los de aire romántico creo que les gustará.

1 comentario:

S. dijo...

Es un libro que intuyo muy femenino. Lo que cuentas de tener una familia muy variada es un deseo inteligente. Yo también lo he pensado con los años. Mi familia se repartía por varios puntos de España y estaba bien pero me hubiese gustado alguno fuera de la península por los mismos motivos que expones.
Me llama también la atención que no salgas de ningún libro sin quedarte con algo bueno. Otra inteligente actitud.