I only want a little

domingo, 23 de diciembre de 2012

La mecánica del corazón


"Allí arriba, en nuestra casa en la colina, debe de quedar algún que otro sueño infantil escondido debajo de la almohada. Si regresara a casa, procuraría no aplastar esos sueños con mi cabeza pesada poblada de tantas preocupaciones de adulto."



Imagina la noche más fría de la historia. La nieve cae sobre la ciudad de Edimburgo. En lo alto de una colina nace el pequeño Jack, pero su corazón está dañado. Y por eso necesitará reemplazarlo por un reloj de madera, un corazón artificial del que dependerá su vida. Acompañemos a Jack en su aventura quijotesca desde las frías callejuelas escocesas hasta una radiante ciudad andaluza, en busca del amor. Pero, ¡cuidado!, Jack debe seguir unas reglas para sobrevivir.

Uno: NO TOQUES LAS AGUJAS.
Dos: DOMINA TU COLERA.
Tres: NO TE ENAMORES NUNCA
LA MECÁNICA DEL CORAZÓN DEPENDE DE ELLO.



Lo compré un verano en un centro comercial. Iba a una cadena de peluquerías en la que habitualmente no es necesario esperar mucho tiempo. Ese día fue una excepción y no llevaba ningún libro en el bolso. Recorrí las estanterías de una tienda cercana buscando algo que me acompañase durante la espera (las revistas de cotilleos que suelen tener en las peluquerías no son lo mío). Me llamó la atención la portada a lo Tim Burton, un buen anzuelo para vender el libro. Ya me había fijado en el ejemplar en otra ocasión pero imaginaba que ese tipo de historia no iba conmigo. Pero ese día en concreto tenía muy reciente la película “La novia cadáver”, supongo que eso fue lo que me llevó a adentrarme en sus páginas.

El libro nos muestra esos sentimientos contradictorios que aparecen cuando nos enamoramos por primera vez. Las metáforas envuelven este cuento para adultos y sinceramente y aunque no parezca lógico, no sé si definir la historia como bonita o no, pero sí que es verdad que anoté muchas frases, párrafos e incluso diálogos que me parecían preciosos.

Hoy no está esa peluquería, mi pelo no se parece en nada al que llevaba por aquél entonces y en general todo en mi vida dista mucho de aquel verano. El libro sin embargo, sigue mostrando esa dulce portada, esperando en la estantería a que otro lector se adentre en sus páginas. Esa es la magia de los libros, la capacidad de volver a vivir una y otra vez mientras alguien lea sus frases.

5 comentarios:

S. dijo...

He visto esa portada mil veces y creo que en la biblioteca. Supongo que allí. No lo he hojeado porque temía que fuera lectura juvenil o algo así. Pero ha sido verlo y pensar que lo conocía de mucho y de nada. Al menos ya sé de qué va y probablemente lo hojee cuando lo vea en una estantería porque sí, estoy seguro de que sigue expuesto cada cierto tiempo. Alguien lo quiere recomendar en las bibliotecas.

Cari Jiménez dijo...

¡FELIZ NOCHE! Bss desde Un Jardín para MariCari y por supuesto, para ti.

Verae dijo...

El título me suena un montón, pero no sé si es por el libro o porque, en algún momento, he pensado que sería muy práctico la existencia de especialistas en la materia, como quien lleva el coche al mecánico.
Cuando me enamoro no me entran contradicciones, suelen aparecer un poco mas tarde.

Te dejo un beso, eva.

Cari Jiménez dijo...

Qué será de los blogs cuando terminan dentro de una botella y se lanza a la inmensidad del mar???? Bss

Dorothy dijo...

Lo leí hace tiempo. Mi madre vio la portada y me lo compró sólo por eso, porque pensaba que me gustaría. La historia me pareció preciosa y es verdad que hay muchísimas frases y diálogos para guardar. Luego leí los otros dos del autor y no me gustaron tanto. Pero este me pareció precioso.

Un besazo
Y feliz año