I only want a little

domingo, 7 de abril de 2013

Locura


Estaba ansiosa por estar con él, se sentía culpable por todo lo que había pensado aquella mañana en el pabellón, como si fuera a él, me contó, a quien le hubiera sido infiel. Tal vez ese es el verdadero sentido de la infidelidad, sugerí yo, no el hecho de tener relaciones sexuales, sino que al hacerlo se pone en peligro la felicidad de otra persona. No es el hecho en sí, sino el efecto que tendría si se supiera.



Inglaterra, verano de 1959. Stella Raphael es una mujer bella e inteligente que, en principio, lo posee todo: un marido ambicioso y triunfador, un hijo adorable y un hogar cálido. Pero la frustración de la rutina y la soledad de su casa, situada junto a la verja de un manicomio de alta seguridad donde trabaja su marido, la llevan a permitir la entrada en su vida de Edgar Stark, un artista recluido por el asesinato de su esposa. Edgar posee encanto, creatividad y atractivo sexual, y ofrece a Stella todo lo que su marido no puede darle: pasión, excitación y riesgo.
El amor obsesivo, la decepción, la locura y el desasosiego impregnan esta novela, narrada con sencillez y con una riqueza psicológica y sensibilidad cinematográfica que la ha llevado a ser aclamada por la crítica anglosajona.


Es un libro oscuro, en el sentido que lo son los pensamientos y pasiones ocultas que todos tenemos, esas que se desatan cuando menos lo esperas. Contribuía a hacerlo aún más sombrío, las hojas amarillas de la encuadernación. Al principio lo leía al despertar, en ese ratito justo antes de levantarme. Me gusta mucho más leer cuando me despierto que antes de ir a dormir porque si lo hago por la noche enseguida me entra sueño.

El tedio y la soledad son unos peligrosos compañeros, cuando se cuelan en nuestra rutina a veces surgen necesidades, deseos hasta ese momento inexistentes que se convierten en una obsesión. Da auténtico pavor la forma en la que ese mismo tedio hace que la persona se vaya desintegrando poco a poco. Resulta casi inexplicable que esto le suceda a una persona que aparentemente lo tiene todo y que además es inteligente.

Reconozco que he tardado mucho en leerlo y no solamente por falta de tiempo, también porque pese a que el tema me resultaba curioso y la trama se hacía más interesante conforme avanzaba en la lectura, le faltaba algo, algún nexo entre los acontecimientos que resultase más atractivo. Puede tal vez que fuese demasiado técnico y pese a relatar un amor que lleva a los celos, la pasión, el riesgo e incluso la locura, desde mi humilde punto de vista le faltaba pasión en la forma de relatar.

Siempre me he preguntado qué línea es la que separa a una persona de la locura y siempre he pensado que nuestro mayor enemigo es nuestro propio pensamiento.

Es muy interesante el personaje de Stella, una mujer de personalidad fuerte, inteligente, culta y pasional. No me ha resultado difícil ponerme en su piel y comprender los hechos que la llevan a comenzar una relación con un hombre como Edgar.

Este es uno de esos libros que me encantaría comentar horas y horas junto a una taza de café en un lugar tranquilo.No podría definirlo como uno de mis libros favoritos pero reconozco que no me ha dejado indiferente y por alguna extraña razón a pesar de haberlo leído hace una semana, aún continúo llevándolo en el bolso a la espera de algo que no sé muy bien cómo definir.



3 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Hay a veces que una lectura nos atrapa como lo cuentas. Déjalo reposar y dentro de un tiempo lo relees. Igual te sugiere otra visión.
Bss

S. dijo...

Tengo mucho que decir al respecto. Lo leí el año pasado. Lo saqué de la biblioteca ese verano junto a otros dos. A mí me gustó lo suficiente como para, aprovechando mi tiempo libre, leérmelo en unos tres o cuatro días. No podía dejarlo porque me atrapaba la idea de escribir una trama de suspense y misterio sin que muriera nadie. Ese Edgar produce una sensación de peligro tremenda. El detalle de ese loco haciéndole comer una naranja a la protagonista por si esta está envenenada nos demuestra lo paranoico que es el personaje y le demuestra a ella lo mismo. Ese detalle se me quedó gravado en la cabeza hasta ahora. Y en general el trabajo psicológico del marido engañado que nos da un poco de pena pero no no menos lamentable es ella que engaña por aburrimiento y porque vaya vida que tiene en ese manicomio. Y las reacciones de la familia, y la locura de Edgar perfectamente trabajada(el escritor sabe de lo que habla), nos hace ver que ese hombre paranoico puede resultar atractivo y encantador cuando quiere conseguir algo. El libro es diferente porque se salta las reglas de ofrecerte una escena de acción o crimen cada pocos capítulos, porque la historia de amor es extraña y enfermiza pero a la vez creíble, porque no hay malos ni buenos, sólo gente que actúa como puede o como le dejan. Es una novela muy buena pero no se la recomendaría a todo el mundo precisamente porque no todo el mundo quiere cosas tan diferentes. En fin, toda una sorpresa encontrarme con esta lectura tuya.

Norma Desmond dijo...

Tomo nota!!
Besos