I only want a little

domingo, 9 de junio de 2013

Aromas



Mi madre extrae de un aerosol naranja una gran perla blanca con la consistencia de la espuma de afeitar que deposita en su mano. Me la aplasta sobre la piel. Es suave.... Cierro los ojos y respiro hondo. Un aroma un poco untuoso, apenas almizclado, un olor de gineceo turco. Como una prolongación del calor del día, una tibieza de intimidad, de brazos acariciantes.
Philippe Claudel 







Si prescindiéramos de las imágenes y los sonidos, nuestros recuerdos serían una sucesión de olores percibidos desde la infancia. A partir de esta original propuesta, Philippe Claudel —autor de obras de gran repercusión como Almas grises y La nieta del señor Linh— ha reunido en esta colección de textos breves una serie de momentos rescatados de su memoria por el poder evocativo de los aromas que los acompañaron.
El perfume intenso de la tierra negra, de los ríos oscuros y los bosques de abetos de su Lorena natal; la fragancia de la loción de su padre, en contraste con su ausencia en la casa inodora y vacía tras su muerte: tan sólo una muestra de la infinita variedad de olores asociados a los objetos, lugares y gentes que jalonan una vida. Aromas del hogar familiar, de la adolescencia, del internado, de los primeros amores. Olores que fascinan, que incomodan, que hacen soñar, y que van conformandola identidad de un ser humano, cada uno de ellos convertido, mediante la prosa traslúcida y elegante de Claudel, en un elixir mágico que fascina por la fuerza de su pureza y sencillez. Más allá de un mero ejercicio de introspección intimista, estos textos son un homenaje a la tierra que lo vio nacer, a las personas relevantes de su vida, así como una celebración de todos aquellos instantes de plenitud con que suele regalarnos la existencia.



He tenido unas minivacaciones y antes de que llegaran pensé: leer, leer y leer. Entusiasmada con mi regalo de cumple, un ipad mini, empecé a descargar un montón de libros para llevar a esas vacaciones, con el fin de aligerar equipaje y no incluir en la maleta libros. Lo que no se me pasó por la cabeza, es que en la playa no hacen muchas migas la arena y los aparatos electrónicos. Al llegar me di cuenta de mi error y lo solventé rápidamente en un centro comercial.

El flechazo con Claudel fue instantáneo con Almas Grises y nada más llegar a las estanterías de libros vi la portada de Aromas. No hizo falta más. Lo cogí y fui al mostrador más cercano. Y no me arrepentí. Y lo disfruté muchísimo. Y aspiré el aroma de sus recuerdos y de los míos, con una magnífica banda sonora de fondo.

La naturaleza decidió que me concedería tener unos sentidos más desarrollados que otros, pero no me dio a elegir y en lugar de que éstos fuesen  la vista y el oído, que a mí me parecen mucho más prácticos, fui dotada con un magnífico olfato y unas excelentes papilas gustativas. Soy miope y el oído no lo tengo demasiado afinado, por eso mi memoria a veces se queda estancada a pesar de deleitarme con canciones del pasado o viejas fotografías, sin embargo, determinados aromas despiertan mis recuerdos y me hacen rememorar sucesos, conversaciones, personas o lugares con todo lujo de detalles. 

Claudel me llevó de la mano por sus recuerdos a través de diversas fragancias y he de decir que compartimos algunos aromas pero con distintos recuerdos. Tenía la sensación de estar ante una especie de confesión. Para mí es un libro íntimo, de frases cortas y directas que leí en una magnífica playa rodeada de gente extraña, aspirando el maravilloso olor del mar, uno de mis favoritos, el que anhelo durante todo el año y que a lo largo de mi vida he podido disfrutar tan poco... Dejé que unos granos de arena se acomodaran entre sus páginas, con la esperanza de que algún día, al abrir de nuevo el libro me embriague ese aroma tan querido.


3 comentarios:

S. dijo...

Sin quererlo o tal vez sí has hecho la reseña del libro como si fueras el escritor y la has llenado también de aromas. Porque no hay nada más agradable que el olor de la playa cuando tienes tiempo libre para libros y descanso y olvidarte de las obligaciones. Lo que me ha quedado por saber es si acabado el libro se te acabó el tiempo de vacaciones o ya pudiste usar la tablet para seguir leyendo. Yo me he llevado algún ebook a la playa pero en contadas ocasiones y con tanto cuidado que al final prefiero el papel.
Sobre el libro es uno de mis lecturas futuras. Seguro que me gusta. El fragmento que incluyes ya me gusta por lo bien que te hace imaginar ese aroma de la "perla blanca". Saludos.

Noelia dijo...

¿Una reseña como si fuese el escritor? Ni en sueños, me quedo lejos, lejos... pero lejísimos.
El libro lo he terminado al regreso de vacaciones porque me gusta dar largos paseos por la playa y disponía de pocos días.
Te lo recomiendo, yo creo que sí te gustará. A mí Claudel me tiene enamorada :-)

Miss Lund dijo...

Qué apetecible!
Me lo apunto Noe.

Besos