I only want a little

sábado, 16 de agosto de 2014

La lista de mis deseos


Solo en los libros se puede cambiar de vida.Se puede tachar una palabra entera. Hacer desaparecer el peso de las cosas. Borrar bajezas y, al final de una frase, encontrarse de pronto en el fin del mundo.

Gregoire Delacourt






Jocelyne, apodada Jo, es propietaria de una mercería en Arras, una pequeña ciudad francesa. Madre de dos hijos, vive con su marido Jocelyn, también Jo, a quien sigue queriendo después de años de matrimonio. Escribe un blog sobre costura y manualidades, su gran pasión, que cuenta con miles de seguidoras. A pesar de todas sus imperfecciones, a Jo le gusta su vida, y sale adelante disfrutando de las pequeñas cosas. Incluso ha elaborado su propia lista de deseos, que va tachando a medida que los consigue. Pero cuando, agraciada por el azar, gana dieciocho millones de euros en el Euromillón, decide hacer algo completamente imprevisible. ¿Está preparada para cumplir sus sueños?



Puede sonar algo materialista y superficial, pero tal como está la sociedad hoy en día sigo pensando que, aunque el dinero no da la felicidad, soluciona muchas cosas que nos impiden ser felices, más aún si tienes la desgracia de padecer alguna enfermedad. Así que aunque no compre boletos de lotería con asiduidad, sí que a veces me da por pensar qué haría si me tocasen unos cuantos millones.

Hace algunos años, el día 31 de diciembre, hacía una lista con mis proyectos y deseos por cumplir para los siguientes meses. Rara es la vez que conseguí realizar, no digo todos, pero al menos la mitad. Puede que por imposibles, dejadez o circunstancias adversas. 

Lo malo de los deseos algunas veces es que van cambiando con el paso del tiempo e incluso algunos de ellos cuando se realizan no resultan tan gozosos como en un primer momento pensábamos.

Referente al libro, destacar la reacción un tanto peculiar que tiene la protagonista cuando le toca la lotería. Nunca he conocido a nadie que le hayan tocado muchos millones pero imagino que la "rapidez" por comprar aquello que no tienes y que has deseado durante toda tu vida, sería lo primero que cualquier persona haría. Una actitud generosa y calmada tal como la de la protagonista no creo que la tengan muchas personas. Aunque supongo que cuando se llega a una edad, la intensidad con la que se mira hacia el futuro se reduce y eso hace que nos volvamos menos exigentes y que nuestras inquietudes disminuyan. Al menos esa es la sensación que tuve cuando comencé a conocer a Jo.

Soñar dicen que es gratis pero lo que no dicen es que también es doloroso, sobre todo si eres una persona inconformista y no con demasiada suerte. Seguiré incrementando mi lista de deseos, tachando algunos y añadiendo otros, nunca se sabe cuando se pueden cumplir. En cuanto a que me toque la lotería no lo tengo tan claro así que intentaré que un alto porcentaje de esos deseos no dependan de ninguna moneda. 

6 comentarios:

Gloria dijo...

Hola Noelia! Estuve leyéndote y me encanto tu sinceridad de futura mamá. Va a estar todo bien y te deseo lo mejor. Sólo vale la propia experiencia y tus ganas de ser feliz! Yo ya hoy y esto va por el tema de los deseos, es que tengo ya 58 años y soy abuela y sigo disfrutando de la vida y lo que pido hoy es seguir deseando, viviendo, amando cada día que tenga! Te mando un beso y felicidad!Gloria.

S. dijo...

Lo de los deseos que cuentas es totalmente cierto, eso de que cambian o se cumplen mal y tarde. Sobre los pequeños oasis de felicidad creo que intento hacerlo. Y también trato de no tener deseos demasiado inalcanzables poque frustran. O de no desearlos con prisa porque ocurre lo mismo.
Sobre el libro parece interesante pero no dices si te ha gustado, se intuye.

Katy Sánchez dijo...

Creo que una persona madura es aquella que tiene una escala de valores y esa no se transforma porque te toque la lotería. Siempre hay unas prioridades en la vida y luego están los caprichos.
Bss

Noelia dijo...

Muchas gracias Gloria, siempre es un placer tenerte por aquí,

Noelia dijo...

Sergio,

El libro se puede leer pero no es uno de mis favoritos, recomendaría otros antes que este.

Noelia dijo...

Katy,

muy cierto