I only want a little

martes, 3 de febrero de 2015

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas



Con cualquier cosa me emocionaba, lo sé, pero es que no me quedaba más remedio que hacerlo.

Cuando las cosas van mal, o te agarras a un clavo ardiendo y magnificas las expectativas o te hundes del todo.

Laura Norton







Si estás leyendo estas líneas es que te ha llamado la atención el título.¿Te gustaría decírselo a alguien? ¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo? Y lo más importante:
¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? Pues esta es tu novela.
Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa, para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos...
Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que lleva mucho tiempo sin ver...
Pero mejor no te lo contamos porque te gustará leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde el título, te garantizamos unas cuantas horas de descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas.


Empecé el año incumpliendo el (no)propósito de retomar el hábito de lectura que dejé olvidado cuando las hormonas revolucionaron mi cuerpo durante el embarazo. Quería hacer una de mis (no)reseñas al menos una vez al mes. Hacerlo como a mí me gusta, como una especie de diario. Ya he fallado en enero. Al menos intentaré hacer mención a uno de los pocos libros que leí el año pasado para no dar por perdido ese (no)propósito.

Efectivamente no hay que culpar al karma de lo que nos pasa por gilipollas y tampoco puedo culpar a nadie por la elección del libro. Compra compulsiva que hice sin leer al menos la sinopsis. Me dejé llevar por el título y tenía que haber hecho más caso a la portada que ya lo dice todo, no hay más que ver ese rosa.

Hace tiempo alguien me dijo que las cosas pasaban por algún motivo, que debíamos estar atentos a las “señales” y nos iría mucho mejor. Las últimas semanas antes de esta lectura había mantenido con distintas personas conversaciones sobre la suerte de cada uno, de cómo nos buscamos muchas veces lo que nos pasa. En esos pensamientos estaba cuando apareció el título del libro y me dije: una señal. Creí que el libro sería algo más rollo psicológico o de autoayuda con cierto aire de humor. Error.

Me gusta oxigenarme con novelas a lo Diario de Briget Jones. Me entretienen y hacen que vea las cosas desde otra perspectiva. Siempre es bueno cambiar de punto de vista. Siempre es bueno que te cuenten historias con finales bonitos. El rosa también es un "guapo" color aunque a determinadas personas no nos guste demasiado e incluso nos olvidemos de que existe. Lo malo es elegir un libro inadecuado cuando tienes cierta apatía con la lectura. Consigues el efecto contrario si no aciertas con las elección. Así que pese a que las críticas lo definen como un libro divertido, su humor no ha conseguido contagiarme. Tal vez hubiera sido mejor dejarlo para otro momento en cuanto comencé la lectura y vi de lo que trataba.

A destacar el comienzo del libro que me recordó los años de instituto y el curioso oficio de la protagonista. Lamento no poder hacer una crítica más constructiva pero los personajes y la trama han seguido al dedillo el guión de novela romántica. Es un libro de fácil lectura y ritmo rápido que recomiendo a aquellos a los que les guste este género literario. Para mí ha sido previsible y aunque dentro del mismo género todos los libros lo son, a veces te encuentras alguno que en un determinado momento te sorprende. No ha sido el caso. Felicitar no obstante por el título acertado que lo quieras o no, te llama la atención y hace que te fijes en él.

Y en cuanto al karma, las decisiones acertadas o no, lo gilipollas que nos sentimos a veces… Supongo que es más cómodo culpar al karma o al destino de nuestros errores antes que asumir que nos equivocamos nosotros y que a veces obtenemos lo que nos hemos buscado.



8 comentarios:

volvo dijo...

Me declaro gilipollas: antes de leer la entrada ya me estaba comprando el libro. Esto quiere decir que, lo queramos o no, a la hora de tomar nuestras propias decisiones la influencia del "entorno" es... ¿inevitable?. Cuando las tomamos seguramente estamos convencidos de haber elegido correctamente y sólo a posteriori podemos concluir si fueron buenas o malas. El karma es un concepto demasiado profundo, complejo, ¿filosófico? como para ponerse a analizarlo a la hora de decidir. Imagínate la escena: "Antes de tomar una decisión X, espera que voy a pensar en el posible karma que arrastraré"...

Creo que la frase de L. Norton Cuando las cosas van mal, o te agarras a un clavo ardiendo y magnificas las expectativas o te hundes del todo, es la respuesta.

te dejo besos, Noe.

S. dijo...

El hecho de que sea romántica puede ser peor que el insecticida para mí. Aunque alguna vez me haya encontrado con novela romántica más que decente. Lo que está claro es que no siempre se puede acertar cuando eliges un libro. Ojalá fuera tan fácil con solo desearlo. Lo que sí he hecho es curiosear en los libros de tu estantería. Todos esos de color blanco que además de hacer juego esconden alguna buena obra literaria. Saludos

ñOCO Le bOLO dijo...


Gracias... ya sé, ahora, lo que es plumista.
El libro será simpático, seguro.
Si tengo muy claro que cuandso soy un gilipollas, y me molesta, es siempre por absoluta responsabilidad mía. Que los demás lo sean en mayor o menor medida no disminuye mi parte.

Un abrazo

· LMA · & · CR ·




RECOMENZAR dijo...

Lo que uno hace con su vida es lo que tiene Creamos los momentos como creamos una película La nuestra
ABRAZOS

Noelia dijo...

Volvo,

El entorno, la sociedad, ... Todo nos empuja hacia la misma marea, hay veces que nos damos cuenta y nos dejamos llevar y otras nos quedamos engatusados ante un buen "marketing"

Besos

Noelia dijo...

Sergio,

Jajaja qué melodramático: insecticida, jajaja. Pues yo estoy llegando a la conclusión de que igual es románticismo lo que necesito porque consciente o inconscientemente siempre acabo con un libro de este tipo.

Pd.- a cual de ellos en particular le has echado el ojo?

Noelia dijo...

ñoco,

Ya lo dice el refrán, no te acostaras sin saber una cosa más. Yo tampoco sabia lo que era plumista hasta que leí el libro.
Totalmente de acuerdo contigo en lo de gilipollas, y lo que más rabia me da cuando se que la culpa es mía, precisamente es eso, que no puedo culpar a nadie más.

Noelia dijo...

Recomenzar,

Muy cierto, cada decisión que vamos tomando, por pequeña e insignificante que sea, es lo que da forma a nuestra vida. Nuestras decisiones, acertadas o no, forman esa película.